Los aires Naturales de los Caballos

Los aires Naturales de los Caballos

07 de Julio de 2015. Guardado en Blogs directorioequino

Los caballos se desplazan de forma natural al paso (aire simétrico en el que el caballo permanece en continuo contacto con el suelo), al trote (aire simétrico caracterizado por el movimiento coordinado de los bípedos diagonales y por poseer fases de suspensión) y al galope (aire asimétrico, basculado y saltado). La eficacia locomotora y las implicaciones de los miembros y de la columna vertebral en cada aire son diferentes dándole a cada uno un significado propio.

Tras el nacimiento los movimientos se establecen en el potro de forma dudosa e incontrolada pero a medida que aprende el control de sus miembros, y esto ocurre más rápido que en otros mamíferos, la repetición de los mismos crea reflejos condicionados instaurados y gobernados por el sistema nervioso del animal. De todos ellos el caballo utiliza para su desplazamiento movimientos que suelen seguir un patrón preestablecido de coordinación locomotora que se repite cíclicamente y se denominan "aires?. Estos aires naturales son el paso, el trote y el galope.

Se dice que un caballo realiza un aire simétrico cuando en cada ciclo realiza los mismos movimientos con sus dos lados del cuerpo aunque no sea simultáneamente. De los tres aires naturales el paso y el trote se consideran aires simétricos. Cuando el movimiento de los lados derecho e izquierdo del cuerpo del animal no es idéntico se considera que el aire es asimétrico. Entre ellos se encuentra el galope. El que un aire sea o no simétrico se traduce en el movimiento de su cuerpo y, lo que es más expresivo, en la secuencia de sus pisadas.
 
 
El paso
 
De los aires naturales y simétricos el paso es el más lento. Al paso el caballo se encuentra en permanente contacto con el suelo. Tradicionalmente y según el sonido que se percibe como resultado del impacto secuenciado de los cuatro cascos en el suelo se venía considerando el paso un movimiento de cuatro batidas o pisadas (pelviano derecho, torácico derecho, pelviano izquierdo y torácico izquierdo). Un modelo idealizado del paso es aquél en el que las fases de apoyo y de vuelo de los cuatro miembros tienen la misma duración (Pratt, 1983).

Para desplazarse al paso el caballo desitúa su centro de gravedad en varias direcciones y trata de compensar este desplazamiento con distintas situaciones de apoyo de sus miembros en el suelo. Así se describen fases alternas de apoyo tripedal y bipedal. En un paso rápido la duración de las fases de apoyo bipedal (dos miembros simultáneamente) aumentan mientras que en un paso lento éstas se acortan o incluso desaparecen alternándose entonces únicamente fases de apoyo tripedal (tres miembros simultáneamente).

El cuello se encuentra relacionado directamente con los miembros torácicos e indirectamente con los pelvianos por lo que el movimiento de la cabeza y cuello se encuentra íntimamente coordinado con el de los miembros.

El alargamiento del cuello y los movimientos más acusados de elevación y descenso de la cabeza hacen que el caballo amplíe el tronco (paso largo) pues el brazo de palanca muscular de la protracción (desplazamiento craneal del miembro) es mayor dando más juego a éstos. Por el contrario el acortamiento del cuello disminuye la amplitud de las pisadas y consecuentemente la velocidad (paso corto). La relación del movimiento de la cabeza y cuello con el de los miembros pelvianos se basa en la inercia de la impulsión que éstos transmiten hacia delante a través de la columna vertebral y en la compensación del desplazamiento del centro de gravedad del caballo durante la marcha.

Al paso la impulsión viene determinada principalmente desde el tercio posterior de forma simétrica pero alterna. Ello origina en la columna vertebral oscilaciones que se adaptan a la amplitud, el ritmo y la velocidad de los movimientos de los miembros.

El espacio que recorre un caballo en cada tranco es denominado "amplitud de tronco?; de forma práctica puede calcularse midiendo la distancia existente entre el lugar de apoyo de un miembro concreto, por ejemplo el torácico derecho, y el punto donde éste mismo se sitúa en el suelo en el siguiente apoyo. El número de batidas o pisadas que cada uno de los cuatro miembros realiza en un tiempo determinado se conoce como "frecuencia de tronco?. Se ha demostrado que ciertos valores se repiten en cada animal siempre que éste camine en las mismas condiciones obedeciendo en cierto modo a un patrón propio de locomoción.
 
Estos parámetros están relacionados con la velocidad de la marcha. Cuando el caballo se ve obligado a aumentar su velocidad de paso tiende a aumentar la frecuencia de tronco. No obstante, manteniendo el mismo ritmo de pisadas (igual frecuencia de tronco) también puede aumentar hasta cierto punto su velocidad aumentando el espacio recorrido en cada pisada (amplitud de tronco). En ocasiones el rendimiento del paso del caballo se ha relacionado, entre otros factores, con la capacidad que tiene el animal en rebasar con sus cascos pelvianos la huella de los torácicos que le precedieron (distancia de sobrehuella).
 
Según Chambry (1974) en el denominado paso normal la huella del miembro pelviano se posa sobre la del torácico o la rebasa ligeramente. En el paso corto la amplitud de tronco disminuye y el miembro pelviano posa su casco por detrás de donde lo hizo el torácico y en el paso largo cada miembro está en el aire tanto tiempo como apoyado en el suelo y la amplitud de tronco aumenta gracias a un aumento notable de la distancia de sobrehuella.

TOMADO DE : http://www.carlosandrade1.com

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